martes, 2 de octubre de 2018

Seis ensayos para el disenso

Desde la última entrega de mis lecturas de no ficción han pasado poco más de dos meses. Sin embargo, he tenido tiempo de leer varios ensayos críticos que tocan la filosofía, la sociología y la economía. También es cierto que esto he podido hacerlo en detrimento de la lectura estrictamente literaria, salvo la segunda parte de La trilogía de los sonámbulos, de Ernst Broch. Que no es poco, si lo miramos bien.

La escritura de ensayos bien documentados, buenos para pensar y para discutir contrasta con la proliferación de una literatura chata, roma y huera, que no aporta nada al mundo salvo más vanidad y más escritores y escritoras de probada ineptitud cuya máxima aspiración es conseguir que les inviten a ferias y festivales y "hacer contactos". La literatura es un ámbito muy sensible a las miserias y deficiencias del pensamiento, y a muchos se les ve el plumero desde lejos.

Por tanto, échenle un vistazo a estos títulos:

1) La fábrica del hombre endeudado, de Maurizio Lazzarato


Se acabó el homo economicus, señoras y señores. Para el capitalismo clásico y el fordista, las personas se regían por el interés propio y se guiaban por la lógica medios-fines. En esta era de neoliberalismo, lo que prima es el hombre endeudado, entendiendo por este la concepción del individuo como ser en permanente deuda: desde la que se tiene con una institución financiera (vía hipotecas, créditos y tarjetas) hasta con las públicas, si es perceptor de algún tipo de ayuda (por la que tiene que responder de algún modo). El universo del hombre endeudado se despliega a base de crédito, intereses y más deuda, de tal forma que no solo es una relación económica de dependencia la que se crea, sino una forma de control social más sutil e insidiosa. La deuda domina la vida económica de Estados, empresas y ciudadanos. A este respecto, recuerdo una frase de un columnista del Canarias7 que escribía, en los peores años de la crisis: "Las deudas hay que honrarlas". Ni puta idea el hombre, claro.


2) El rechazo del trabajo. Teoría y práctica de la resistencia al trabajo, de David Frayne


Aun en esta época de desempleo generalizado, extensión del precariado y proletarización de las clases medias, subsiste una ética del trabajo que ensalza las ocupaciones que reciben retribución y desprecia o subestima las que no. Además, se produce una moralización del trabajo asalariado por la que aquellos que no trabajan son estigmatizados ya sea como vagos, ineptos o, simplemente, parásitos. En este contexto, el autor de este ensayo, en el que se combina análisis sociológico con entrevistas (método común en la investigación antropológica, utilizado también, por ejemplo, por Richard Sennet en La corrosión del carácter) propone problematizar el concepto del trabajo e indagar en las posibilidades reales de que las sociedades fuertemente tecnologizadas como las occidentales requieran mucho menos trabajo así como las posibilidades de realización personal fuera de él. Hace pensar, y mucho. Sin embargo, ya se sabe que cuando se inventa una nueva tecnología que hace la producción más eficiente, no se trabaja menos, sino más.


3) Poder y sacrificio. Los nuevos discursos de la empresa, de Luis Enrique Alonso y Carlos J. Fernández Rodríguez


Aunque ahora no estamos en el pico del fenómeno coach y los nauseabundos consejos de vida provenientes de gurús más o menos sinvergüenzas, durante muchos años se ha publicado y vendido con gran éxito una miríada de títulos que defendían y proclamaban los valores del capitalismo neoliberal. Desde la flexibilidad, innovación y creatividad continuas (conceptos vaciados de todo sema crítico y, por tanto, despolitizados), la búsqueda de una supuesta excelencia en todos los ámbitos hasta los famosos ya conceptos de "capital humano", "marca personal" o "empresario de sí mismo", toda una insidiosa ideología de la empresa neoliberal ha dejado una profunda huella en un renovado sentido común. Los autores se embarcan en una historia del discurso empresarial en el cambiante capitalismo que no tiene desperdicio, aunque a veces se vuelvan un poco repetitivos.


4) El gran retroceso. Un debate internacional sobre el reto urgente de reconducir la democracia , VV.AA.


La democracia corre el riesgo de irse al carajo. Más o menos es lo que vienen a decir los autores de este trabajo colectivo. Un neoliberalismo rampante, una financiarización de la economía, una precarización masiva de gran número de empleos, una pauperización general de las clases medias y una agudización de la desigualdad social provocan la aparición o reforzamiento de la extrema derecha política, que aborda los problemas de la ciudadanía empobrecida, sobre todo de la clase obrera y de las clases medias en proceso de proletarización. La socialdemocracia, al confluir con los sectores políticos conservadores en la creación del proyecto capitalista neoliberal, ha carecido de discurso económico propio, por lo que se ha centrado, sobre todo, en políticas identitarias que, no por menos justas, no dejaban de ignorar las graves fracturas surgidas a causa de una economía que ha abandonado a su suerte a gran parte de la población. Problema que se agudiza por la paulatina retirada del Estado de áreas reservadas anteriormente a su gestión.


5) No such thing as a free gift. The Gates Foundation and the price of philanthrophy, de Linsey McGoey


El problema es que si las grandes fortunas no pagan impuestos y luego se dedican a donar (ahorrándose más impuestos), por muy altruistas que parezcan sus prácticas, el beneficio social es más que dudoso. Aparte, serán ellas o sus fundaciones las que que decidan en qué gastar y cuándo. Todo lo contrario a lo que se supone que es una gestión pública, que responde a los ciudadanos y que persigue el interés general. La autora le da un buen repaso a las instituciones filantrópicas más importantes de Estados Unidos, centrándose, sobre todo, en la Fundación Gates. Para explicarlo en clave nacional: puede que Amancio Ortega considere oportuno regalar equipos oncológicos por valor de 310 millones de euros, pero que sepamos dicho empresario no es un especialista en distribución de recursos sanitarios. Más allá de este o aquel caso concreto, quién sabe si el dinero que se ahorran los superricos en impuestos de un modo u otro podrían haber sido utilizados de una manera más sabia o más racional. Por no hablar de si tal o cual donación está enmarcada en una estrategia empresarial que busca algún tipo de retorno de lo invertido. En el mundo de la filantropía, no es oro -ni caridad- todo lo que reluce.

6) En los límites de lo posible. Política, cultura y capitalismo afectivo, de Alberto Santamaría   


El neoliberalismo no es solo un conjunto de políticas económicas sino una ideología totalizadora que busca no solo aplicar la lógica del mercado a todas las facetas de la vida sino también "conquistar las mentes y los corazones de las personas". Para ello, entre otras estrategias, se apropia de los conceptos e imágenes usados para criticar el capitalismo para generar adhesión y aumentar la productividad, como creatividad, imaginación, innovación e incluso la misma crítica. Eso sí, esta apropiación implica su neutralización, evidentemente. Las mismas emociones que podrían ser factor de desestabilización se insertan en un relato empresarial que las alienta siempre y cuando beneficien al sistema productivo, lo que implica su despolitización. El neoliberalismo aspira no solo a la conquista de la dirección económica, sino a la supremacía cultural, instaurando límites a lo que se puede decir y a lo que se puede pensar. No tenemos más que mirar a nuestro alrededor y ver no sólo lo que nos cuelan los medios de comunicación a diario sino esas opiniones tan firmes de familiares, amigos y conocidos basadas en un sentido común más nuevo de lo que parece. 









1 comentario:

  1. Me alegro de que te hayan interesado, Evelyn. Leo mucha más no ficción que novelas, y de ahí estas reseñas popurrí.

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